


Minerva, hija de Júpiter, era la favorita del Olimpo.
Brotó de la cabeza de su padre
y fué tan inteligente como guerrera.
Así que es una diosa muy contemporánea.
Los Romanos la llamaron Atenea.
Es la protectora del Arte.
Y desde que vino al Círculo de Bellas Artes,
observa atónita el bullicio imparable de la Gran Vía,
y el horizonte de tejados rojos
de este pueblo grande disfrazado de gran ciudad.